10390072_10204773835641668_8339652227516393315_n

CONSTRUIR PUENTES !!!!
El puente sirve para conectar el punto A con el punto B, para que por este pueda pasar gente. Necesitamos palabra de sabiduría. Cuando yo no uso la palabra de sabiduría, no construyo un puente sino un muro. Si yo no sé hablar, en lugar de conectar con mi familia, con mis amigos, etc., voy a levantar un muro y en el muro no hay conexión. Uno de los dones que Dios te da es la palabra de sabiduría que es una palabra para construir un puente.

Cuanto hay enojo, más uno explota y más saca para afuera de mal modo lo que siente, eso no alivia, enferma. No es bueno explotar y soltar todo, explicar todo. La otra mentira del enojo es pensar que “él/ella me provocó”. ¿Alguna vez dijiste: “Me dijo eso y me hizo enojar?”. ¡Mentira!
¿De dónde viene el enojo? el enojo viene de un pensamiento. Un pensamiento provoca el enojo y un pensamiento también lo quita. Es mentira que acumulamos enojo porque si así fuera no se iría rápidamente.
Cuando yo me muevo con enojo, meto al otro en un binomio donde solo tiene dos reacciones: “obedecer con resentimiento” o “redoblar la apuesta”. Cuando le gritás a alguien: agotás los recursos. Recordá que cada vez que te enojes y le grites a alguien, lo dejarás al otro con dos alternativas; pero si, en cambio, hacés un chiste o lo pedís por favor, tendrás más recursos para construir puentes. ¿Te pasó alguna vez de ir a un lugar y que te griten? ¿Por qué una persona grita? Porque no tiene recursos para manejar la situación y quiere silenciar al otro y que no reaccione. No se da cuenta de que solo lo mete en un binomio: obedecer resentidamente o redoblar la apuesta.

El enojo construye muros. La palabra de sabiduría construye puentes…influenciar sobre los demás: decir “gracias” y “por favor”.
Cuenta una anécdota que había dos hermanos peleados y que uno de ellos contrató a un carpintero y le dijo: “Quiero que levante una cerca entre mi hermano y yo, porque no lo aguanto más. Le pagaré lo que sea”. El hombre se fue al pueblo y a las cinco horas volvió cuando ya estaba terminado el trabajo. Y vio que el carpintero no había construido un muro, había construido un puente. Lo miró y le dijo: “¡Pero yo le pedí un muro!”, y mientras estaba hablando el hermano de la otra casa se acercó caminando y exclamó: “Gracias por tu deseo de comunicarte conmigo, yo también te extrañaba. Te pido perdón”. Los hermanos se abrazaron, se perdonaron y ambos invitaron al carpintero a quedarse a cenar esa noche. Pero el carpintero respondió: “No, tengo mucho trabajo que hacer: seguir construyendo puentes”. Las palabras de bendición nos conectan con los demás. Usá siempre palabras amables, palabras positivas.

Hace muchos años, cuando estábamos en el otro templo, siempre había un chico sentado adelante en la reunión que era autista. Un día este chico empezó a hacer ruido mientras yo estaba predicando y vi que entró una familia y se sentó en el fondo. El nene siguió haciendo ruido y la pobre mamá no tenía manera de calmarlo. Esta familia se quedó cinco minutos y se fue. A la semana me mandaron un mail diciendo: “Su iglesia es una vergüenza, no vamos a ir más, están a los gritos hablando en lenguas… ¡es una vergüenza!”. “¿En lenguas?”, pensé. Claro, lo escucharon al chico que estaba haciendo ruidos y creyeron que eran lenguas espirituales “pentecostalizadas”. Les respondí y les dije: “Esas lenguas que escucharon eran de un pibe autista”. ¿Qué habría pasado si esa pareja hubiese preguntado? Habrían cambiado su manera de pensar y habrían hecho un puente. Cuando no afirmamos, sino que damos el beneficio de la duda, podemos construir un puente. La sabiduría consiste en construir puentes, en estar enfocado en lo que queremos lograr.

¿Tenés gente complicada a tu alrrededor? ¿Cómo hacer para construir un puente con esa persona complicada? Te acercás y le decís: “Esto lo estamos logrando juntos. Cuando aprendés a darles mérito a los demás, a incluirlos en el equipo, estás construyendo un puente y funcionando con el don que se llama palabra de sabiduría. Palabra de sabiduría no es recitar: Palabra de sabiduría es la habilidad sobrenatural que te da Dios para conectar y armar un puente con tus hijos, con tus amigos, con tus compañeros, ect
Ej ¿Por qué tantas personas tienen problemas también con el alcohol, la droga, depresion,etc ? Porque no pueden establecer puentes afectivos, tienen los puentes rotos y no pueden conectar afectivamente con los demás. ¿Cómo se sana eso? Con la palabra de sabiduría y Dios nos dice que si a alguno le falta, se la puede pedir a El, quien la da abundantemente.

¡Extraordinario! Qué bueno sería que podamos construir puentes para los demás.
Cada vez que establezcas un puente, la gente correrá hacia vos y por el puente

Cuando a vos te meten en una pelea, te levantan un muro, pero hace falta dos para pelear, no te enganches ¡!! Dios no te llamó para que vivas rodeado de muros; Dios te llamó para que vivas con puentes.
1 Corintios 12:7: A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás. A unos Dios les da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otros, por el mismo Espíritu, palabra de conocimiento.

Recibirás la capacidad sobrenatural para construir puentes.
Declara sobre tu vida que construirás con sabiduría un puente para tus hijos, para compartir, para volver a reír con ellos, para volver a viajar con ellos; un puente en la pareja, para que tu comunicación sea extraordinaria, para que vuelvas a enamorarte como cuando eras joven. Tendrás un puente en tu trabajo; un puente afectivo para la gente que vendrá a buscarte. Y sobre ese puente vendrán finanzas, regalos, unción, gloria del Señor. Serás un puente de salvación con afecto.
( por Bernardo Stamateas ).