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La capacidad de disfrutar

Una de las cosas que nos enferma, según el doctor Doug Weiss, es la falta de placer. Y tenemos un gran problema porque la religión le ha pegado muy duro al placer. Todo lo que era lindo o bueno era pecado; si una persona estaba feliz, eso era pecado. Así nos han metido la idea de que el placer, la capacidad de disfrutar, nos aleja de Dios. Y justamente lo que el Señor hace es acercarnos el verdadero placer para que podamos amarlo más a Él.

Dios nos creó para su placer. Dios se alegra cuando nos bendice, se queda expectante viéndonos disfrutar. Placer no es el placer de los sentidos. Nos han enseñado que un buen vinito, un rico asadito, una linda musiquita nos puede hacer felices. Esos son placeres de los sentidos, lo más fugaz, lo más básico que hay. No digo que esté mal pero muchos creen que eso es todo el placer que existe y no entran en un nivel más profundo que La Biblia llama el don de disfrutar. Todo lo que hacemos a escondidas no es placer. Todo lo que te domina no es placer.
Veamos seis cosas que tenemos que aprender a disfrutar:
1. El placer de invertir en mí
Tenés que disfrutar de vos. La gente cree que la soledad es mala. El aislamiento es malo pero la soledad es maravillosa. Tenés que aprender a disfrutar de vos mismo. Dentro de tus posibilidades, comprate siempre lo mejor, comé siempre lo mejor, usá siempre la mejor ropa, hacé el mejor curso, buscá el mejor profesional. Siempre buscá lo mejor para tu vida Si nosotros no nos cuidamos y no invertimos en nosotros, siempre estaremos esperando que alguien más lo haga. Tenemos que cancelar eso y empezar a felicitarnos, a regalarnos, a tratarnos bien y a bendecirnos a nosotros mismos.

2. El placer de ser práctico
Hay un placer grande en usar el sentido común, en ser gente práctica. Sentido común. Hay un poder en la capacidad del disfrute de ser prácticos. Por lo general tengo muchos mails para responder, pero respondí uno que me impactó. Ej. Si alguien te lastimó, perdonalo y seguí adelante.(consejo practico)

Había un ciervo que era el rey del bosque y se enganchaba los cuernos en todas las ramas y todos los arbustos. Un día se enojó y dijo: “Quiero que poden todo”. Y cortaron las ramas, los arbustos, todo. Vino el zorro y le preguntó al ciervo: “Discúlpeme rey, en lugar de podar todo, ¿por qué no se corta los cuernos?”. Hay gente que pretende que cambie el hijo, la esposa, el marido. ¡Cambiá vos y cambiará tu mundo! Serás feliz. El que dobla en contramano cree que los demás son estúpidos y manejan mal. Necesitamos sentido práctico. Por ej cuando nos ponemos de novio, qué hacer? algun@ dirá: “Ay, conocí a alguien y no sabés qué lind@ es y qué bien que habla”. Mirá sus acciones, no mires sus palabras. Observá cómo trata a los demás, cómo reacciona. “A mí me trata bien”, decís pero el otro día insultó al mozo porque le trajo la comida fría. Hoy insulta al mozo y mañana la moza ¡vas a ser vos!

Una chica me contó que con su pareja tenían relaciones y él le dijo que no se cuidaran, que si venía el bebé, quedarían embarazados. Le contesté: “¿Quedar embarazados? Sos vos la que va a llevar el bebé en la panza nueve meses, la que lo va a cargar y le va a dar la teta, ¡el cuerpo lo ponés vos, no él!”. Eso es practicidad, no es sabiduría.
3. El placer de sembrar alegría en los demás
Cuando vos llegás a tu casa y estás con tu familia, ¿te conocen como alguien divertido? O estas con mucha tensión. Pensa… las cosas se olvidan, pero los buenos momentos quedan para siempre”. Hay mujeres que taladran la cabeza de su familia cuando se encuentran a la noche: “¿Dónde estuviste?”; “sacame a pasear”; “¿qué hiciste?”; “¿sabés? el nene prendió fuego el colegio”; “yo siento que no me amás”… en solo tres minutos cuentan y preguntan todo. Tenés que ser una mujer divertida. ¿Y los hombres qué hacen? Llegan a la noche y dicen: “Hoooolaaa, no me hables, quiero ver tele, salí”. Hombre y mujeres necesitamos sembrar alegría.¡Sembrá alegría!

Sembrá alegría en la gente querida de tu familia, sembrá diversión en tus hijos, tu papá, tu mamá, tu abuelo, tu esposa, tu novia, tu novio. Ellos tienen que conocerte por ser un sembrador de alegría allí donde vayas.
4. El placer de servir a los demás

Cuando vos servís, no importa donde; te quedará el mejor recuerdo porque no hay nada más lindo que servir.
5. El placer de validar
Validar consiste en buscar las cosas buenas de la gente y decirlas.
Me sorprendí pero me di cuenta de que a mí también me gusta que me validen.
Validá a la gente pero sin mentir.

Cuando una puerta buena se cierra, otra puerta buena se abre. A muchos nos, la idea de que si te pasa algo bueno, tiene que venir algo malo después, no es asi, cuando algo bueno se va, algo bueno viene y que siempre habrá cosas buenas en tu vida. Lo verás, lo celebrarás y lo disfrutarás.

Esperá cosas buenas a toda hora, en todo lugar y de larga duración, rompé los limites
El engaño es que si yo tengo algo ahora, lo tengo que cuidar.
Pero la gente ve tu cara y ve la mía y cree porque ven nuestro corazón y se dan cuenta de que esto es genuino, comprenden que se trata de un estilo o camino de vida. Entonces dirán: “¡Yo quiero !!!!