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CONFIANZA (por Bernardo Stamateas
La confianza es el pegamento emocional de los vínculos, no hay ninguna construcción sin ella. Existe una confianza básica, pero los seres humanos a veces nos situamos en sus extremos: la credulidad, por un lado, y la paranoia, por otro. …………………………..
La credulidad
Hay personas que le creen a cualquiera, de cualquier manera, cualquier cosa. Son los crédulos. No tienen capacidad de análisis crítico porque tienen lo que se llama el síndrome de la niña buena o del niño bueno. Estas personas creen que todos son como ellos, que les van a devolver buen trato, amabilidad, etc. Pensar en sí mismos le da culpa, porque les han enseñado que no tienen que ser egoístas, que tienen que querer, ayudar, confiar, dar, etc.

La paranoia
Es la desconfianza crónica. El paranoico siempre cree que hay engaño, “gato encerrado”, algo escondido que tiene que descubrir. Este tipo de personas viven con una enorme dosis de ansiedad y una hiper vigilancia, siempre están buscando la “trampa”. Su lema principal es prevenir el ataque. Descalifican permanentemente a los otros porque piensan que detrás de cada dicho seguramente hay algo oculto, una mentira. Y no solo eso, sino que su grado de narcisismo es alto porque consideran que todos están equivocados menos ellos.