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“NO TE AFERRES A LA TRISTEZA SUEÑA DE NUEVO”
Por momentos, frente a algunos hechos sentimos que esa tristeza que nos invade se quedará a vivir toda la vida en nuestro interior. Sin embargo, ¡esto no es así!
Todos los seres humanos tenemos un don: el don de la resistencia. Tenemos la habilidad de recuperarnos emocionalmente, aunque pensemos que esa situación o ese conflicto nos van a terminar enfermando o matando. Por eso, para salir de esta situación y dejar atrás esta emoción que nos paraliza y nos anula necesitamos actuar sabiamente.
1) En primer lugar, no permitas que lo que te pasó te defina como persona. Detrás de cada herida, cada dolor, cada trauma, hay una vida, y que puedas vivirla con pasión va a depender de ti.
2) En segundo lugar, sé libre. Liberate del sueño que te ahoga, muchas veces soñamos y eso está muy bien. Pero otras veces soñamos con cosas que son perfectas. Y cuando pisamos nuestra vida, caminamos en el sueño, nos damos cuenta de que ese sueño no se puede cumplir perfectamente porque nos encontramos con la realidad. Enfocate, poné tus ojos en la realidad. El sueño perfecto solo terminará ahogándote.
3) En tercer lugar, construye a partir de la decepción. Vuelve a construir sobre la realidad, sobre las piedras que quedaron después de que las grandes rocas se destruyeron; es a partir de allí, de los pedacitos de escombros, de piedras, que necesitas volver a levantar tu vida.
4) Y en cuarto lugar, madurar. La madurez requiere un proceso que no es rápido, debemos aprender a aceptar que el tiempo pasa, y transcurrirlo. Lo que aún hoy no ves con tus ojos físicos, vendrá!
Hoy podés tomar esas piedras de la desilusión, y pensar y verbalizar que ellas no implican frustración, sino una realidad que atravesaste y que vas a superar. A partir de allí, vuelve a soñar sabiendo que vas a lograr los objetivos que estás esperando, sin importar cuánto tiempo te lleve alcanzarlos.
¡Sueña de nuevo!
Fragmento adaptado del libro “Mis emociones me dominan” de Alejandra Stamateas.