Cómo saber si ese es el hombre de mi vida: ¿qué tenemos que tener en cuenta para elegir una pareja? 
Todos soñamos con formar una pareja que dure para siempre porque anhelamos estabilidad. Si tuvieras que poner en el diario un anuncio para buscar una pareja, ¿qué características pondrías en ese anuncio? ¿Sería largo o corto? A continuación voy a compartirte algunos aspectos que sí o sí tenés que tener en cuenta.
1. Te tiene que atraer físicamente. 
Muchas mujeres dudan cuando se encuentran con un hombre que es bueno y atento pero que no obstante les parece feo. Quizás digas: “¡Ay! Conocí a un hombre que es buenísimo pero es tan feo que ni siquiera puedo darle un beso. ¡Lo miro y me asusto!”. Lo cierto es que ese hombre con el que decidas formar pareja te tiene que atraer físicamente ya que con él vas a convivir todos los días.
No hay un modelo de belleza predefinido, es decir, que lo que para una persona es lindo, para otra no lo es. Por tal motivo tenés que buscar qué es lindo para vos y erradicar creencias erróneas. Por ejemplo, muchas mujeres que tienen baja estima buscan salir con un hombre feo ya que de este modo consideran que corren menos riesgo de que él se vaya.
2. No confiar en el otro antes de que se lo merezca. 
A veces la mujeres le queremos creer rápido a un hombre porque sentimos que se pasa el tiempo, y mientras logremos formar pareja poco no nos importa que nos mientan. Al comenzar una relación de pareja es común que ambos se coloquen una fachada aparentando ser en ciertos aspectos otra persona. Así puede suceder que digas frases como: “Soy una furia sexual”, “soy un destello de alegría”, pero en realidad estás inventando. De igual manera algunos hombres suelen expresar: “A mí me gusta mucho conversar y escuchar a las mujeres para que se desahoguen”, “a mí no me gusta apurar a la mujer: a mí me gusta que ella se tome se tome su tiempo, que sea libre, que viaje por todo el mundo y esté llena de amistades por todos lados”. Pero todo lo que se dice al principio es tan solo una fachada en la que cada uno describe justamente lo que no es. Por ese motivo, ¡no te apures en confiar en el otro antes de que se lo merezca! No conocer a una persona profundamente te lleva siempre al desastre. He observado una inmensa cantidad de casos donde las mujeres se divorcian o quedan embarazadas de su pareja y al mes siguiente ya están con otro porque quieren todo rápido. Crecieron con el concepto de que solas no sirven y que para sentirse mujeres tienen que tener un hombre al lado que las haga sentir seguras. ¡No tomes en serio todo lo que ese hombre te prometa hasta que no te demuestre que efectivamente lo va a hacer! Desde que te va a hacer un llamado hasta que te va a regalar un departamento en una zona exclusiva para que vivan juntos, corroborá que lo que él te promete luego lo cumpla. Lamentablemente a veces nos apuramos y quedamos atrapadas en discursos cuando en realidad lo que tenés que hacer es enfocarte en acciones concretas en las que veas que el hombre está haciendo lo que dice.
3. Esa relación no debe afectar el resto de tus actividades.
La famosa frase: “Dejo todo por él” es una trampa en la que muchas mujeres caen. Apenas comienzan a salir con alguien dejan de estudiar, de trabajar, abandonan sus sueños y sus amistades. De esta manera hacés una vida aparte con ese hombre, te sumergís en su mundo y si no podés mantener tu vida independiente tarde o temprano esa pareja te terminará ahogando. Recordá que toda relación que establezcas con el sexo opuesto tiene que ayudarte a crecer y a hacer más de lo que estás haciendo y no retenerte o menospreciarte. ¡No tenés que dejar nada!
4. No toleres lo que no te gusta.
No toleres la mentira, la tardanza, el engaño, ya que si lo hacés le estás dando a ese varón el mensaje de que él es más importante que vos misma. Al soportar aquello que te trae dolor y te hace sufrir te estás restando importancia a vos misma y ese es el mensaje que el otro recibe.
5. No se la hagas fácil.
A veces las mujeres somos tan buenas que le hacemos la vida demasiado fácil al hombre. Por ejemplo, hay mujeres que se enfocan en dejarle todo ordenado procurando que él no se preocupe, que no trabaje demasiado, que no se deprima, etc. Una vez una mujer me contó que vio a su pareja con tres mujeres más, pero al otro día él la llamó y le dijo que todo lo que había visto era mentira, que no era lo que parecía. “Me lo dijo con una voz tan dulce… Él quería regresar así que lo volví a aceptar”, me comentó esta mujer. ¡De este modo se la estás haciendo demasiado fácil! Mientras que él con un ramo de flores obtiene tu perdón, vos tardás mucho tiempo en sanar tu estima por el daño que te hizo. Frases empalagosas que te hacen ver que sos la única para él y que solo vos lo podés entender, te envuelven de tal manera que terminás siendo para él una mamá que siempre lo mima y lo cuida. Resulta asombroso ver con qué facilidad muchas jóvenes que abortaron porque su pareja no quería al bebé, se conmovían inmediatamente si él volvía al otro día con un ramo de flores. Parecía que todo estaba solucionado y que no había nada que corregir o rever. Si un hombre quiere ser perdonado tiene que hacer lo correcto, de lo contrario va a saber que esperás poco de él. Si querés que no te vuelva a mentir o a engañar no se la hagas fácil demostrándole tu amor incondicional y que lo necesitás.
6. Ponele un límite a la violencia.
Si después de un acto violento no ponés un límite que según el caso será hacer terapia por un tiempo prolongado o incluso denunciarlo, le estás dando permiso para hacerlo de nuevo. Si seguís estando a su lado sin hacer nada significa que te tu autoestima se encuentra en un nivel muy bajo porque sentís que no podés vivir sin ese hombre. Si él te pide perdón y luego te vuelve a pegar, y vos lo volvés a perdonar, se debe a que sentís que sos un objeto de su posesión.
7. Superá el miedo a perderlo.
Esto significa que cuando estás en pareja tenés que preguntarte: “¿Puedo funcionar sin él? ¿Si él no está mi vida continúa o me echo a morir?”. ¿Dependés de él en tus finanzas o contás con los recursos suficientes como para seguir adelante con tu vida? ¿Podés seguir creciendo o te vas a hundir en la depresión porque él no está? Hay un montón de mujeres que creen que sin un hombre no pueden funcionar. “¡No podría seguir adelante sin él! ¿Cómo haría para pagar el alquiler o educar a mis hijos si él no está?”. Estas mujeres se preguntan cómo harían tareas que en definitiva siempre hicieron ellas. Además de este cuestionamiento para superar el miedo a perder a tu pareja, tenés que dejar de estar a su disposición todo el tiempo. ¡Desarrollá una vida más independiente!
8. Puedo elegir un hombre bueno.
Los hombres buenos existen y son atractivos, pero como a algunas mujeres este tipo de varones no las provocan en absoluto, ellas prefieren aquellos que son abusadores, golpeadores y maltratadores crónicos. Esto se debe a que tienen el concepto de que con un hombre bueno no van a ver estrellas luminosas y que en el verdadero amor se sufre. Si, por el contrario, ellas la pasan bien, entonces no van a disfrutar de un amor genuino. Tenés que aprender a distinguir un hombre bueno del que no lo es. El primero es aquel que cuando te dice que te va a llamar lo hace, es pacífico y está seguro de su masculinidad, razón por la cual no tiene que pelearse con todos para demostrarlo. Ese tipo de hombres, lejos de mostrarse todopoderosos, cuentan sus miedos a diferencia de algunos psicópatas que dicen: “Vení que yo te voy a cuidar”. Además de lo expresado anteriormente, un hombre bueno tiene siempre una actitud de agradecimiento aún en los actos más pequeños: “Gracias mi amor”, “gracias querida, ¡qué bueno lo que hiciste por mí!”. Asimismo no duda en pedirte perdón aún sin haberte hecho nada y te dice: “Disculpame si te ofendí en esto, no lo quise hacer”, porque saben tratar a una mujer.
Cuando una mujer ha tenido una mala relación con su padre también va a tener conflictos con la imagen masculina. Si tuviste un padre ausente o golpeador te va a costar encontrar una imagen masculina porque tu primer modelo fue el de tu progenitor.
Un buen hombre también tiene un trabajo estable y aunque es un soñador tiene los pies sobre la tierra. Otros hombres, en cambio, son soñadores que brindan un discurso que atrae a las mujeres, que somos emocionalmente muy sensibles, pero la realidad es que no hacen nada en concreto por alcanzar sus objetivos. Cuando un hombre lamenta su falta de estima y te lo comenta es prudente que te alejes y tomes distancia ya que para hacer pareja es necesario que primero sane su vida.
9. “Yo lo voy a cambiar”.
Los hombres no están rotos ni necesitan ser arreglados. Si te gusta así, está bien, pero si no, buscá otro pero no alimentes la creencia errónea que con tu amor, cariño y afecto vas a cambiar a alguien. No trates de curar las heridas de un hombre hiriéndote vos; de esa manera sólo estarías haciendo un sacrificio no saludable. Un sacrificio saludable, en cambio, es cuando dejás de fumar porque te hace mal o cuando reducís el consumo de sal para que no te suba la presión. Es algo que cuesta y que requiere mucho esfuerzo, pero que será para tu bien. Cuando el sacrificio no es saludable hacés algo que es bueno para el otro pero malo para vos, y eso les ocurre a muchas mujeres. Por ejemplo dicen: “Mientras él esté bien no hay problema”, y así tu vida se vacía de sentido y de significado. Perdés las ganas de vivir dado que ponés tu mayor esfuerzo y luego te quedás sola, con angustia y dolor porque hiciste un sacrificio no saludable.
Nunca sientas pena por un hombre ni te dejes atraer por la idea de ser necesitada por él y que solo vos podés ser la sombra que lo acompañe rumbo a los sueños que tiene esa persona.

No hay ni hombres ni mujeres perfectas, y por ende, tenés que concentrarte solo en las cualidades que para vos son importantes. Hacé una lista e investigá si ese hombre las posee antes de hacer pareja. ¡No descubras la verdad cuando es demasiado tarde y todo está hecho!
No te sacrifiques por ese hombre; Jesucristo será el encargado de hacer la obra que tenga que hacer con él, ¡no te metas vos en el medio! Formar una pareja es como subirse a una montaña rusa: al hacerlo te mareás, tenés miedo y ganas de vomitar, pero aún así es una experiencia excitante que vale la pena pasar.
Un hombre no es toda tu vida sino parte de la misma y para eso tenés que vivir primero de una manera cómoda y feliz. No podés acercarte a un hombre y decirle: “Te necesito porque estoy solita, aburrida y triste”, “a mí nadie me quiere…”. ¡Nunca mendigues amor! Si te armaste un entorno agradable para tu vida, estés o no con un hombre, vas a ser feliz y eso es realmente muy bueno.
¡Volvete a entusiasmar! Hay mujeres que se encuentran preocupadas y sumergidas en un mar de interrogantes: se cuestionan por qué fracasaron con tantos hombres, por qué no consiguen pareja a su edad o por qué fueron rechazadas. Tenés que entusiasmarte con Dios porque Él tiene un proyecto para vos y traerá a tu vida experiencias maravillosas. Un hombre es una parte más de ese proyecto, pero el Señor hará que aprendas a disfrutar de tu propia vida. ¡Dios te creo para que seas feliz!

Dos de cada tres parejas se separan. Este es un dato realmente preocupante. He visto que en muchos casos la vida en pareja acarrea enormes dolores emocionales, pero también he visto a muchas personas ser inmensamente felices. Sé que Dios va a levantar matrimonios felices y familias bendecidas.
Quiero analizar con vos cuatro principios que te van a bendecir.
1. Decidí no ser víctima jamás.
“El tango se baila de a dos”: ¡en la pareja no hay culpables e inocentes! Muchas personas dicen: “yo miro pornografía porque ella no me da lo que quiero”, “me acosté con su compañera porque vos no me tocás”. De esa manera se ponen en víctima, es decir, no asumen la responsabilidad y la decisión de sus actos. Mientras una pareja alimente la creencia de que uno es culpable o malo y el otro, inocente o bueno, va a sufrir toda la vida. ¡Tenés que hacerte cargo!
La traducción literal del hebreo de Deuteronomio 11:26 dice: “Mira, he aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición; escoge pues la bendición”. El versículo comienza en singular (“mira”) y luego sigue en plural (“delante de vosotros”). ¿No debería decir: “Mira, yo he puesto delante de ti la maldición y la bendición…” o en su defecto, “Miren, he puesto delante de vosotros la bendición…”? ¿Está mal escrito?, ¿acaso Dios escribe mal? No; aquí hay una enseñanza poderosa: primero Dios pone la bendición delante de vos, y si vos la ves de manera personal y decís: “Esto es para mí: ¡voy a crecer y superarme!”, esa misma bendición la pone delante de toda tu familia y todo tu barrio. Si decidís crecer y hacerte cargo, en vez de pensar que esa palabra es para el otro, entonces esa bendición que el Señor te da a vos también se la impartirá a tu esposa, hijos, padres y abuelos.
En una crisis de pareja, muchas personas piden oración para que su cónyuge vuelva cuando en realidad deberían orar para que primero Dios los cambie a ellos de modo que no le echen la culpa a los demás y decidan crecer para que así sean bendecidos. Si elegís la bendición, esta caerá sobre toda tu casa. ¡Decidí no ser más víctima!
2. Nunca hagas nada enojado.
Cuando estás enojado se bloquea la corteza prefrontal, la parte del cerebro en la que reside la capacidad de evaluar y pensar, por lo que actúas por impulso. La Biblia dice que el hombre iracundo hará estupideces. Al respecto leamos el siguiente diálogo:
Él: Sí, por fin. ¡Qué duro fue esperar!
Ella: ¿Quieres dejarme?
Él: No, ¡ni siquiera lo pienses!
Ella: ¿Tú me amas?
Él: Por supuesto, una y otra vez.
Ella: ¿Alguna vez me has sido infiel?
Él: No, ¿cómo te atreves siquiera a preguntar eso?
Ella: ¿Me besarías?
Él: En cada oportunidad que tenga.
Ella: ¿Te atreverías a golpearme?
Él: ¿Estás loca? ¡No soy ese tipo de persona!
Ella: ¿Puedo confiar en ti?
Él: Sí, mi amor.
Ahora leelo de abajo para arriba. Notarás que cuando estamos enojados todo lo leemos al revés.
Si le preguntás a una mujer que se lleva bien con su pareja cómo lo conoció, quizás te cuente: “Yo estaba en la boutique y él iba mirando vidrieras, entonces lo vi”. Si a esa misma mujer le hacés de nuevo la pregunta cuando está enojada probablemente te digan: “Yo trabajaba toda la tarde en esa boutique horrible y este tacaño iba mirando vidrieras hasta que entró a comprar algo…”. Nunca revises tu historia en un momento de enojo porque cuando te encontrás en ese estado todo lo que te pasó lo vas a analizar mal.
3. Aprendé a pedir.
Hace un tiempo llamé a una persona que me cuestionó: “¿Ahora te acordaste de llamarme? Ya no me interesa”. Esa persona esperaba que yo la llamara antes, pero yo no me había enterado porque no lo pidió. Esto es lo que muchas veces nos sucede en la pareja: no pedimos lo que deseamos y cuando lo expresamos, lo hacemos tarde y a modo de queja. Este problema nos ocurre especialmente a los varones, ya que no solemos expresar lo que queremos. Hace un par de días una joven me pidió que la saludara por su cumpleaños, por lo que decidí mandarle un mail diciéndole: “Hola, me enteré de que es tu cumpleaños, ¡feliz cumpleaños!”. La propia joven me respondió: “¡Qué sorpresa! ¡Gracias por el saludo!”. Este ejemplo demuestra que la vida sería mucho más fácil si pidiéramos lo que queremos en vez de esperar que el otro adivine cuál es nuestro deseo. No esperes que la gente adivine lo que deseás porque la adivinación es pecado. ¡Tenés que expresar lo que sentís! Aún en el caso de que te respondieran “No”, lo positivo es que pudiste expresar lo que querías.
Jesús iba caminando cuando se encontró con un paralítico. “¿Qué querés que te haga?”, le preguntó. La pregunta parece muy obvia, pero Jesús la hizo porque a Él le encanta que le digamos lo que queremos. Al hacerlo aprendemos a hablar sin guardar resentimiento ni esperar que adivinen. En vez de reprocharle algo al otro sería mucho más fácil si pudiésemos expresar lo que deseamos. La Biblia dice: “Deléitate en el Señor y Él te dará los deseos de tu corazón”. ¡Aprendé a pedir y se te dará!
4. Esperá un milagro.
Tenés que tener siempre expectativa de milagros en todas las áreas de tu vida y en todo momento. Tu boca tiene que expresar: “Yo espero algo grande de parte de Dios”.. Si estás con la espada en la mano, cansado de pelear contra la enfermedad, contra los problemas que amenazan con destruir tu pareja o tu familia, hoy el Señor te dice: “No pelearás más ya que no es tuya la batalla. Voy a intervenir en tu batalla y voy a vencer en mi nombre”. Tenés que caminar en fe y Dios se encargará de abrir el Mar Rojo delante de tus ojos. No te detengas, seguí adelante con tu sueño, con tu vida, con tus proyectos. Frente a una dificultad ya no tenés que estar muerto de miedo nunca más, no tenés que resignarte, no tenés que pelear ni quedarte paralizado: ¡tenés que marchar en fe porque el Señor estará contigo! Dios hizo un milagro histórico y guió al pueblo judío por ese camino para que quedase registrado en la historia de Israel que el Señor abre los imposibles.
No sé cuál es tu Mar Rojo, pero declaro que no te vas ahogar, no te vas a resignar, no vas a pelear ni te vas a quedar quieto. ¡Vas a caminar, vas a seguir declarando, adorando, alabando, y todo lo que hagas te saldrá bien! Vas a decir lo que deseás sin enojarte y vas a esperar un milagro grande. Dios va a abrir el Mar Rojo, pero al igual que hizo con Moisés, Él no te va a decir ni el día ni la hora. Si bien le dijo que lo iba a sacar de Egipto y que faraón se iba a endurecer para luego perseguirlo, nunca le manifestó que abriría el Mar Rojo. Dios solamente le dijo: “Tranquilo, yo estoy en control”.
Hoy oro por un milagro para que tu pareja se restaure, tu mente se ordene, tu familia se levante, se quiebre lo que está mal y se multiplique lo que está bien. Declaro que el poder de la mano del Dios de los ejércitos que sostiene a este mundo, intervenga sobre tu camino, que se abra el mar delante de tus ojos y que todo lo que te ha perseguido y oprimido se ahogue para siempre, en el nombre de Jesús.
Tenemos que caminar por la vida con los que nos aman y con aquellos que amamos. La miel que Jacob pidió que llevaran en el camino simboliza las palabras de bendición que endulzan. Quiero compartir con vos dos grandes beneficios de la miel:
– Facilita la digestión. Tenés que pactar con tu boca y hablar palabras de bendición. ¡Nunca maldigas a tu pareja ni permitas que te maldigan! Recordá que una buena palabra facilita la digestión.
 Cicatriza heridas y úlceras: Una buena palabra puede aliviar muchos dolores.
Una palabra de bendición se mantiene en el tiempo. Del mismo modo, cuando tenés una palabra de bendición en tu corazón, tus fuerzas se multiplican.. ¡Vos también podés transformar todo lo que no sirve en una palabra de bendición!
Estamos en el camino de la vida y el Padre te dice que mientras vas en camino hacia la eternidad no te olvides de llevar un poco de miel. Llevá palabras de amor y fe a tu casa, a tu trabajo, a cada lugar donde vayas. Al llegar a la eternidad el Rey también estará esperándote con miel. Cada alabanza que levantes al Señor será un poco de miel que le entregues. Alabar a Dios es decirle: “Señor, te amo. ¡Sos todo para mí!”.
Una buena pareja es de a tres, y el tercero es El Señor. ¡Dale al Señor el lugar que Satanás quiere ocupar! Cuando Cristo entra en tu pareja, Él la bendice. En hebreo, “hombre” se dice “ish” y “mujer” se dice “ishá”. Ambas palabras difieren en una sola letra: la iud (en “ish”) y la hei (en “ishá”). La letras iud y hei juntas forman el nombre de Dios en hebreo: “Ká”. Cuando un hombre y una mujer se aman, Dios está allí. Él te ayuda en tu relación de pareja a desempatar, a crecer, a dejar de ponerte en víctima. Él pone en tu pareja Su palabra que es más dulce que la miel.
¡Señor, gracias por el regalo de la vida! Te pedimos que nos acompañes mientras llegamos al palacio, y que lo que resta del camino sea extraordinario. Hoy llenamos nuestra vida y nuestro espíritu con la miel de los milagros, de la fe, de palabras de amor, de sueños grandes, de esperanza. Declaramos que llevaremos miel todo el camino hasta llegar a la eternidad. ¡Levantamos nuestras manos al cielo y alabamos Tu nombre!
Decreto sobre tu vida que no te vas a suicidar ni vas a volver a Egipto. Hoy Dios te dice: “¡Marchá, marchá! ¡Seguí adelante porque abriré el Mar Rojo delante de tu vista y las familias que han salido de lo malo entrarán en la tierra de bendición!”. Declaro parejas restauradas, familias bendecidas y padres que se unen al corazón de sus hijos e hijos que se unen al corazón de sus padres. ¡Declaro que todo lo que hagas te saldrá bien!